Un viejecito está llorando muy triste y desconsoladamente en un banco de un parque, por lo que se le acerca un compasivo transeúnte: - Oiga usted, anciano, ¿por qué llora? - Porque mi me pegó mi papá... -responde el viejecito llorón. Pensativo, le vuelve a preguntar: - Y dígame , ¿cuántos años tiene usted? - ¿Yo? 87 años. - Increíble , ¿Y su padre? - Mi padre tiene 120 años. - ¡Mas increíble aun! ¿Y dígame , por qué le pegó? - Por nada, solo porque le saqué la lengua al abuelito.